España, a la cola de Europa en rehabilitación de edificios

España debería multiplicar por 25 el ritmo en la tasa de rehabilitación de edificios para poder lograr los objetivos establecidos en el Pacto Verde y alcanzar la neutralidad climática en el año 2050. Según el informe “Iniciativas y modelos de negocio para la rehabilitación de edificios. Una comparativa global” publicado por Fundación Naturgy y elaborado por EIT InnoEnergy, actualmente el 75% de los edificios europeos son energéticamente ineficientes debido a su antigüedad, por lo que la tasa de renovación en Europa debería ser de entre un dos y un tres por ciento anual para cumplir con esos objetivos. A día de hoy, la media europea está en el 1% y España se encuentra en el vagón de cola del ranking.

En este sentido, el subdirector general de Eficiencia Energética del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), Juan Jacobo Llerena, explicó en el transcurso de la presentación del informe que “es necesaria la colaboración público-privada y una inversión inteligente en el marco de la transición energética. En España, tenemos un parque inmobiliario antiguo, ineficiente energéticamente y estamos a la cola del ranking europeo en esta materia. De 20 millones de viviendas, 9,4 necesitan una reforma urgente”.

Factores que dificultan aumentar el ritmo de rehabilitación

De acuerdo con el citado informe, varios son los factores que dificultan un incremento en el ritmo de rehabilitación de edificios, entre ellos la escasez de profesionales cualificados, el exceso de burocracia, la falta de continuidad de las ayudas y el elevado número de intermediarios que intervienen en ese proceso.

Así, tras analizar hasta 16 casos de éxito de rehabilitación energética en Estados Unidos, Australia y Europa, el documento concluye que el modelo de interlocutor único es el más adecuado para dar un impulso a la mejora de la eficiencia de los edificios europeos. “En el análisis de casos realizado -apuntó Mikel Lasa, consejero delegado para España y Portugal de EIT InnoEnergy-, se ha detectado la existencia de demasiados intermediarios y pocos profesionales formados, y se ha constatado también un exceso de burocracia, en muchos casos agravada por la falta de continuidad en las ayudas”.

Siguiendo esta línea, Lucienne Krosse, responsable de Ciudades y Edificios Sostenibles de EIT InnoEnergy, explicó que en cualquier intervención de este tipo “hay diversos actores implicados, como propietarios, inquilinos, constructores, fabricantes, ayuntamientos y otras entidades públicas, además de los suministradores de energía. Hay que coordinar gestiones con cinco, seis o incluso más partes interesadas. No es sólo una cuestión de financiación, sino de la fragmentación de la cadena de valor que hay que organizar”.

Además del modelo de interlocutor único, el informe también identifica otros formatos a seguir, como, por ejemplo, los planes de financiación innovadores, que permiten afrontar mejor los elevados costes iniciales, y los modelos basados en nuevos flujos de ingresos, que contemplan reducción de impuestos o incentivos.